Del penal de Marcos Paz a los Tribunales de Lomas de Zamora. De la vieja interna de la barra brava de River a la nueva. El presente de Alan Schlenker es bastante movido. Privado de su libertad hasta que llegue el juicio oral en el que será juzgado como instigador en el crimen de Gonzalo Acro, ayer Schlenker declaró como testigo ante el fiscal de Lomas de Zamora, Jorge Macini, quien investiga el asesinato de Cristian Roussoulis.

Interrogado sobre qué hizo el día del crimen, Schlenker dijo que no recordaba si había ido a la cancha y “fue reticente en sus respuestas, no dio nombres, ni involucró a nadie pese a la insistencia del fiscal”, según deslizaron fuentes judiciales. El abogado de la familia Roussoulis, Juan Manuel Lugones, explicó que cuando se le preguntó a Schlenker si él pertenecía a la barra de River, el testigo le preguntó qué era ser un barra. “Alan dijo que River no tiene barra brava, sino que tiene hinchas que van a la cancha, participan de espectáculos de fútbol cuando en realidad vemos que hay muertos, lesionados todos los días”, consideró el letrado. Por el homicidio de Roussoulis, no hay ningún detenido ni procesado, aunque en un juicio que se hizo en 2002 se condenó a tres barras de River a cuatro años de prisión por los incidentes que rodearon al crimen.
Luis Pereyra, Edgar Butassi y Rito Ramón Barrios fueron hallados responsables de los delitos de “robo y atentado y resistencia a la autoridad”, pero actualmente están en libertad.
Barrios estuvo imputado en un principio por el homicidio, pero luego fue beneficiado con una falta de mérito por no haber pruebas para procesarlo.
La causa por el crimen de Cristian Roussoulis fue abierta y el fiscal tiene previsto convocar a varios integrantes de Los Borrachos del Tablón para tratar de que aporten elementos a la investigación. Ayer, se le preguntó a Schlenker si conocía a otros barras, viejos y actuales; en todos los casos respondió de manera afirmativa cuando se le nombró a Adrián Rousseau, Luis Diariero Pereyra, Edgar Butassi y Rito Ramón Barrios, por lo que estos nombres quedaron en la agenda de Macini para futuras llamados testimoniales.
Lugones agregó un detalle curioso de la indagatoria de Schlenker: “Hubo cuestiones grotescas porque Alan tiene una idea sobre cómo terminar con la violencia en el fútbol, que es que los clubes blanqueen a sus barras y les entreguen entradas. Es una cosa inaceptable, dice que le paguen los viáticos, y que entonces de esa manera no va a haber incidentes”.
Actualmente existe una nueva línea de investigación. Nora Tarraga, madre de la víctima, confió que se encuentra “muy conforme con el accionar del nuevo fiscal, Nicolás Mancini”. La intención es citar también a Rousseau para que preste declaración.
“Es incomprensible que recién ahora llamen a Rousseau y a Schlenker. Esto es una clara muestra del pésimo accionar de la Justicia de la Provincia de Buenos Aires. No se hubiera derramado tanta sangre si hubieran actuado como corresponde en su momento”, aseguró Tarraga con relación a todos los episodios de violencia en que se vio involucrada la barra de River en los últimos meses. Además aseguró que “otro de los señalados como testigos fue Pablo Cucaracha Girón“, quien hoy sigue prófugo en el caso por la muerte de Martín Gonzalo Acro.
Tras asistir a la declaración, se mostró confiada en que “se va a romper ese pacto de silencio” que hay entre los hinchas de River porque “está fracturada la asociación ilícita que tienen”.
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