Causa Acro:
Mientras la Policía Federal sigue buscando infructuosamente a los cuatro prófugos del homicidio de Gonzalo Acro (Ariel Colo Luna, Pablo Cuca Girón, Rubén Oveja Pintos y Matías Kevin Kraft), la situación entre los barras que están presos en Marcos Paz se tensa cada día más. Dos semanas atrás, Alan Schlenker declaró ante el juez que Sergio el Pelado Piñeiro le había contado que él y Cuca estuvieron en el lugar del hecho, que también estaba ahí el Oveja y que todo esto iba a ratificar ante el magistrado e iba a desvincular a los Schlenker y Lococo de la causa. Pero cuando Piñeiro se sentó ante el juez Luis Rodríguez, dijo que jamás existió esa conversación con Alan y que mal podrían encontrarse, ya que él está en un pabellón de aislamiento por su seguridad. Pero ahí no terminó todo: ahora Piñeiro denunció que tras su declaración los Schlenker pusieron precio a su cabeza y por eso pidió ser trasladado a una dependencia de Gendarmería o de Prefectura. “Un interno me dijo que estaban ofreciendo plata por mí (serían 20.000 pesos). Por eso quiero ser trasladado”, expresó en un escrito asegurando que lo habían presionado para que cambie sus dichos y “los limpie”. Pero no tuvo suerte: sólo le ofrecieron ir a Ezeiza, donde se negó porque dijo “ahí hay gente con la que tuve problemas y están los de Boca “ y así se determinó que siguiera en Marcos Paz, aunque con consigna constante que vele por su seguridad.
Batalla del Fortín:
La denuncia ingresó en el juzgado 45 que investiga la guerra entre las dos fracciones de Los Borrachos del Tablón del 30 de marzo, en Vélez, previa al partido con Arsenal. Y echó más leña al fuego de las sospechas sobre que hubo una zona liberada ese día para que se enfrentaran los violentos. La denuncia, que la jueza Fontbona de Pombo mandó a sorteo, da nombres y apellidos y entre los involucrados están un dirigente de River que supo tener injerencia en el departamento de filiales, un policía que hace años trabaja en inteligencia sobre las barras y, claro, uno de los Borrachos. ¿En qué están involucrados? Según la denuncia, pactaron la zona liberada para que la banda de Gonzalo pudiera atacar a la del Oeste en la popular, a cambio de 75.000 pesos. Una bomba cuya mecha ya está encendida y la Justicia verá si llega hasta que explote o si la investigación muere, como tantas veces, antes de comenzar. Por lo pronto, una fuerza del Estado ya le dio crédito al tema: la división Asuntos Internos de la Policía Federal está actuando y separó de la sección al policía denunciado. Es más: están analizando los cruces de su handy durante aquel domingo fatal y una fuente de la investigación confirmó que tendría llamadas con barras de ambos bandos, antes, durante, y después del partido. Ante esta situación, empezó a trabajar la Comisión contra la Violencia en el Fútbol del Congreso, que pidió un informe a la Policía y a la Justicia de todo lo actuado.
El tema, si bien se analiza por ahora en otro juzgado, de confirmarse podría pasar a la órbita del juez Luis Rodríguez, que tiene en su despacho casi todas las causas que involucran a River y que cree que la dirigencia del club no es inocente en todo el proceso de conformación de la barra que conducían Alan Schlenker y Adrián Rousseau. También la causa podría empezar a involucrar a los jefes de ambos bandos de Los Borrachos, si se confirma que son sus celulares los que se comunicaron con el hombre de la Policía. Los cruces telefónicos sirvieron ya para descubrir a quienes participaron en el asesinato de Gonzalo Acro. Ahora también podrían echar luz sobre las relaciones espurias no reconocidas y que no permiten terminar con la violencia en el fútbol.
En la lista de los buscados por la Policía por la batalla en Liniers, está el Tano Beto, capo de la tribuna de River. El barra había dicho en una entrevista exclusiva de Olé que se presentaría ayer ante la Justicia y demostraría su inocencia, pero adujo que su abogado tenía audiencias fuera de la Capital y pospuso la entrega para hoy. Su confianza en salir libre se basa en que en las imágenes no se lo ve pegando y el delito de lesiones en riña es excarcelable. Pero la jueza entiende que por la peligrosidad de los barras, todos deben seguir adentro y en esa situación ya hay 12 personas, tres de ellas que ni siquiera aparecen en los videos.

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