La nueva saga bien podría llamarse “La interna del Pabellón”: un día después de que el juez Luis Rodríguez con la anuencia de Pablo Cuca Girón, decidiera enviarlo al mismo pabellón de Marcos Paz donde están alojados los hermanos Alan y William Schlenker y Maximiliano Pluto Lococo, éstos tres se negaron a recibirlo aduciendo enemistad manifiesta y ante la chance de que hubiera problemas que pusieran en riesgo la seguridad física de alguno de los detenidos, Cucaracha fue trasladado por el Servicio Penitenciario a otra celda. Lo que marca además la ruptura total entre la fracción Palermo de la barra y los Schlenker, que había comenzado cuando Alan declaró ante el juez que Palermo era totalmente independiente a él, que tomaban decisiones sin consultarlo y que probablemente hayan decidido ir a darle un susto a Gonzalo Acro y todo se les fue de las manos.
Pero el magistrado no creyó nunca en las palabras de Schlenker: él se basa en la reunión en la pizzería previa al crimen donde Cuca se habría cruzado con William y Pluto y también en una llamada de alrededor de las diez de la noche que Cuca le habría hecho a William desde la zona del hecho (no habría, en cambio, comunicaciones posteriores al homicidio). Por eso, para el juez, los Schlenker y Lococo son instigadores mientras que Cuca está considerado coautor material.
Mientras, Girón piensa su estrategia. Su abogado, Juan Farías, lo haría declarar en breve y la estrategia sería negar su participación y desvirtuar el tema de las llamadas, diciendo que las hizo desde la casa de un familiar que vive a dos cuadras del lugar donde murió Acro y que a sus amigos siempre los llamaba de noche. ¿Le alcanzará para zafar? No parece…

0 Respuestas a “Acá conmigo no!”