Pasaron ya 9 meses del primer enfrentamiento a golpes de los Borrachos del Tablón. Un parto. Aquel 11 de febrero todavía se recuerda en River como el día en el que la barrabrava -por estos días la más famosa del fútbol argentino-, cambió. Hoy, hay un sólo jefe, Adrián Rousseau, con la particularidad de que no puede ir a los estadios porque la Justicia le aplica el Derecho de Admisión…
La pelea entre Rousseau y Alan Schlenker hizo que el mapa de la barra cambiara. Tras aquella pelea, el grupo de Rousseau dejó de ir a los estadios por pedido de los dirigentes; y La Banda de Palermo que respondía a los hermanos Alan y William Schlenker dominó la tribuna. Pero el escenario terminó de cambiar cuando asesinaron a Gonzalo Acro en agosto. Ahí, el grupo de Rousseau volvió a los estadios al tiempo de que sus rivales dejaron de frecuentarlo por verse cercados por la Justicia.
Hoy Rousseau y su gente mandan. Y Adrián logra conservar la jefatura de la barra por algo simple: el reparto de las entradas.
Su hombre de confianza en la tribuna es El Uruguayo y a él lo acompañan Cristian del Oeste, Caverna, aunque en los últimos partidos no fue a la tribuna, Martín de Ezeiza y El Guaraní, un barra de la zona del Jagüel que trae mucha gente de esa zona y que con eso cobró fuerza. ¿Por qué Adrián maneja las entradas? Porque la dirigencia recibió sugerencias desde el poder político para frenar el conflicto y terminar con las peleas sí o sí. Los dirigentes entendieron que para eso debían arreglar con uno de los grupos. Y eligieron al más confiable.
A la tribuna también está volviendo la Banda del Oeste, pero sin su jefe, El Turco, y sin protagonismo. Hoy, esa fracción de la hinchada no es atacada por la gente que responde a Rousseau por viejas enemistades, pero tampoco recibe entradas de favor. “Si quieren venir que vengan, pero que se consigan ellos las entradas”, es el mensaje que bajó el líder de los Borrachos….
Los barras que hoy copan la tribuna son socios. Todos. Y lo que destacan los hinchas comunes es que desde que la gente de Rousseau volvió a dominar la popular, la familia comenzó a retornar a lo más alto del Monumental ya que los disturbios no se dan por estos días.
Hace un par de semanas, Adrián estaba junto a El gordo Neurona y El Colimba, dos de sus lugartenientes, y dejó claras sus ideas antes de que la Justicia enviara las órdenes de detención a los barras presuntamente implicados en el asesinato de Acro: “Ni una pelea. La tribuna de River tiene que volver a ser el patio de la casa de cada uno de nosotros como antes. No nos podemos pelear ahí. Tenemos que ayudar a encontrar a los asesinos de Gonzalo. Sé que pronto habrá novedades…”, le dijo a su gente. Estaba bien dateado…
Rousseau hoy sabe todo lo que pasa en River. Tiene gente que le informa todos los movimientos. Su idea es que le retiren el Derecho de Admisión para así volver a las tribunas. Por eso no quiere peleas. Hoy, por más que no esté en los alrededores del estadio -por dictamen de la Justicia no puede estar ni a 500 metros de la cancha-, tiene pleno poder de lo que pasa en la popular. Incluso los días de partido, El Uruguayo se comunica con él en cuanto aparece un foco de conflicto con la gente o la policía. Controla todo. Sigue siendo el jefe de Los Borrachos del Tablón.
Fuente: Clarín
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