Archivo para 30 marzo 2010

30
Mar
10

La banda de la bronca

El desodorante abandona definitivamente las axilas de Astrada.
Los hinchas demandan en el final, enardecidos, que la camiseta se tiene que transpirar.
Pero si los problemas de River se acotaran a cuestiones de sudor, lo de anoche se habría solucionado con un poco de aerosol. No es el caso. El tipo que está en la San Martín Alta, el que fue a la Sívori o aquél que padece el estupor de la Centenario baja -lo mismo da si la depresión no hace distinciones- ya no sabe cómo reaccionar ante este dejá vu de la angustia, de la bronca, de lo inentendible. Por eso alienta, insulta, aguanta, explota, insulta, alienta, exige, escupe, insulta. E insulta. E insulta. Esta es la última imagen que deja la derrota ante Argentinos. La penúltima es el pedido por Ariel Arnaldo Ortega: un cóctel de penas e impotencias.
Y pensar que la noche empezó con aplausos, lejos de las pintadas y banderas post-Boca que presagiaban el calvario. Nada de eso. Hubo un coro de canciones positivas (“porque a River lo quiero lo vengo a alentar (bis)/ en las buenas/ y en las malas mucho más”) y otras que expresaban un onanismo referencial (“hay viene la hinchada/ que loca que está”). O sea, orgullo estratégico para exacerbar el amor propio. El amor es efímero. Al minuto nomás sonó la primera copla de desamor: “Hay que ganar (bis)/ porque si no van a cobrar”. Y, enseguida, otra. Y otra. Lo tremendo en clave grotesca: de la vereda de enfrente, como sucede últimamente, le gritaban a River que se va a la B.
El masoquismo aún no se había apoderado de los más de 20 mil hinchas que estaban en Núñez. Lo que el equipo mostraría en el segundo tiempo iba a calmar un poco los ánimos. Poquísimo. A los 27 minutos brotó el hit inventado por De la Rúa: “Que se vayan todos”. ¿Qué estaría haciendo Aguilar en ese momento? ¡Qué buena pregunta, Mario! El caso es que en medio de esto la ligó Ahumada, las progenitoras de los jugadores y hasta Maradona. En total, se escucharon 26 cánticos positivos, 11 negativos y dos anti-Boca. Bah, lo mismo de siempre: la Banda de la bronca.

Fuente: Olé
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30
Mar
10

La barra el lunes 29 de marzo

Torneo Clausura 2010 – fecha 11

MILLO: 0 – bicho: 1

En el primer tiempo desde el minuto 0 se cantaron los cánticos de los malos momentos: “Y ponga huevo millonario…”, “a ver si nos entendemos los jugadores y la popular…”, “jugadores la concha de su madre…”, “me parece… tienen ganas de cobrar!”, “traspiren la camiseta o densela a la hinchada…”, etc.

Cuando parecía que el Monumental se iba a transformar en una caldera a punto de estallar, en el segundo tiempo prácticamente no se escuchó ni una de esas y eso, mezclado con la decepción y hasta la resignación, descomprimieron el ambiente.

27
Mar
10

Pintó la bronca

Empujados por la bronca y “armados” con pintura en aerosol, un grupo de hinchas de River decidió transformar su frustración en palabras. Por eso, el Monumental amaneció con pintadas en contra de los jugadores de River. “Pongan huevos”, podía leerse sobre el paredón del estacionamiento y del museo que está ubicado sobre la avenida Figueroa Alcorta. “Esto es River, muertos”, acusaba otro que había sido dibujado con letras azules en uno de los portones de color rojo por los que se accede a la popular visitante. Durante toda la mañana, los mensajes estuvieron a la vista. Pero después del mediodía, rapidito, los empleados de la institución aparecieron cargados de pintura para taparlos.

Fuente: Olé
25
Mar
10

Sudáfrica: Temen guerra entre Hooligans y Barras

En México ’86 se “mataron” con la excusa de Malvinas. El renacimiento del conflicto entre los países podría reactivar la rivalidad de las hinchadas. Un repaso por la historia violenta de los mundiales.

Hace 24 años, durante el Mundial de México, los violentos integrantes de las facciones de Boca, Chacarita, Estudiantes y Nueva Chicago mantuvieron una feroz pelea en inmediaciones del estadio Azteca con miembros de la segunda y tercera línea de Manchester United y Chelsea, con la excusa de que la herida por el conflicto bélico del Atlántico Sur aún estaba fresca. 

Aquella pelea quedó grabada en la retina de los barras y como desenlace final se apoderaron de banderas que exhibieron en las canchas argentinas durante años como trofeos de guerra.

 Asimismo, los integrantes de las bandas del Funebrero y del Xeneize se pasaron viejas facturas y se enfrentaron en el Distrito Federal, en otro lamentable episodio.

El viaje de los violentos fue financiado por dirigentes del fútbol argentino y desde entonces jamás faltaron a alguna cita mundialista. Incluso fue institucionalizado por el entonces técnico de la Selección y actual manager Carlos Bilardo, que reconoció haber puesto plata para su traslado porque el apoyo desde las tribunas “era fundamental” para el equipo.

Este tipo de historias comenzó en 1982, cuando el denominado Negro Thompson, jefe de la barra brava de Quilmes, empezó a recaudar entre dirigentes, técnicos y jugadores para estar en España, pero debido a sus altas pretensiones finalmente se frustró su traslado.
En 1990 los dirigentes negaron la financiación de estos violentos, pero un nutrido grupo de Boca, Chacarita y Estudiantes se quedó hasta aquella final con Alemania. En el Mundial de Estados Unidos 1994 había una gran certeza de que no iban a poder viajar, porque el Gobierno les iba a negar respaldo económico y se afirmaba que la embajada estadounidense no les iba a dar la visa. Sin embargo, la Doce dijo presente y estuvo respaldando al elenco que dirigía entonces Alfio Basile.

Cuesta entender cómo estas personas, plagadas de antecedentes penales, e incluso algunos prófugos de la justicia argentina, pueden viajar con total tranquilidad cuando a los simples mortales nos hacen todo tipo de requisas y nos obligan a padecer innumerables cuestiones burocráticas. Pero así es.

De hecho, en las copas siguientes, el viaje de barras fue más heterogéneo, debido a que eran varios los clubes que tenían “representación” de estos grupos y ya se empezó a hablar de más de 200 integrantes. Ya en el Mundial de Francia 1998 se puso especial énfasis en los violentos argentinos y la Policía local estaba atenta a su desenvolvimiento por las calles de ese país.

En Corea del Sur-Japón 2002 la situación no fue distinta y las medidas de seguridad tampoco.
De todos modos, el poder de los barrabravas crecía vertiginosamente (crecimiento que sostienen por estos días) y ya no sólo tenían entradas para ir a las canchas sino que también se movían con pases especiales para viajar, por ejemplo, en trenes de alta velocidad, como el caso de Alan Schlenker, integrante de los denominados “Borrachos del Tablón”, de River.
Alemania 2006 marcó la ruptura de Schlenker con el otro líder de la hinchada, Adrián Rousseau. Ambos se distanciaron y uno de los motivos fue un mal reparto de la plata que recaudaron por el viaje a ese país. A partir de ese momento, se desató una sangrienta interna en la barra de River, en el marco de una coyuntura similar a la que se registra en estos días, con disputas de poder, dinero y pasajes para asistir al Mundial.

El temor vuelve a estar presente ya que el viaje de los barras a Sudáfrica es casi un hecho y medios de prensa ingleses expresaron su preocupación frente a la posibilidad de que hinchas violentos argentinos vuelvan a cruzarse con hooligans en medio de un nuevo conflicto por Malvinas.

 
Mónica Nizzardo, una de las fundadoras de la ONG “Salvemos al Fútbol”, que lucha contra la violencia en las canchas, aseguró que en el país africano pueden registrarse enfrentamientos internos y externos. Al respecto del choque con los hooligans señaló: “Si se cruzan se pueden enfrentar. Tenemos información de que los barras de Alemania e Inglaterra van a ir custodiados, pero ellos tienen otra cultura que no se parece en nada a la nuestra”.

Nizzardo también fustigó la creación de “Hinchadas Unidas Argentinas”, una ONG que busca facilitar el viaje de barrabravas a la Copa del Mundo de este año, que corre el riesgo de teñirse de violencia en caso de fallar las medidas de seguridad locales.

Esta ONG tiene como vocales a los principales “capos” de las barras argentinas, en una muestra más de la impunidad con la cual se manejan estos personajes; cada vez más parecidos a los jefes de la “cosa nostra” italiana.

Fuente: 24con.com
25
Mar
10

La barra el jueves 25 de marzo

Torneo Clausura 2010 – Fecha 10

vosta:2 – MILLO:0

“La gente de River fue emboscada cuando llegaba al estadio minutos antes de comenzar el partido”, se dijo por televisión, pero no pasó mas que un cruce de pedradas entre micros de ambos equipos.

Un total de 950 policías están afectados hoy al operativo de seguridad en torno al Superclásico entre Boca y River, al que no podrán acceder 29 barrabravas pues se les aplicará el derecho de admisión.
De esos barrabravas, nueve son de Boca y veinte de River, pero en ese listado figuran algunos que están presos, como los hermanos Alan y William Schlenker, quienes irán a juicio por el asesinato de Gonzalo Acro, uno de los líderes de “Los Borrachos del Tablón”. Entre los de River que no podrán ingresar figura Gustavo Larrain, conocido como “El Uruguayo”, uno de los cabecillas de la barra.
Por el lado de Boca, el más conocido de los que no podrán entrar es Richard Fernández, también conocido como “El Uruguayo”. Otros siete barras que pertenecen a su grupo, hoy desplazado de la hinchada, también tendrán el ingreso vedado a la Bombonera.

22
Mar
10

La barra el domingo 21 de marzo

Torneo Clausura 2010 – Fecha 10

vosta – MILLO  – SUSPENDIDO

16
Mar
10

Chau quinchos chau

Ya está, se acabó.

La batalla de los quinchos no existió para la Justicia. Los tiros y los heridos en lo que fue el primer hecho en la interna de Los Borrachos del Tablón se van al arcón de los recuerdos: la Cámara de Apelaciones confirmó la primicia de Olé sobre el fallo de primera instancia del juez Cilleruello, por el cual declaró prescripta la acción penal sobre los imputados Adrián Rousseau, Alexis Neurona Decoste y Christian Ghisletti. Y no se pronunció sobre los hermanos Schlenker solamente porque éstos no pidieron en tiempo el beneficio. En cuanto lo hagan, deberían correr la misma suerte.

La historia es simple: el 11/2/07 ocurrió la batalla y el 16/5/07 los barras fueron indagados y procesados por lesiones leves en riña. Para delitos como éste, con penas menores a los tres años, si la causa no va a juicio 24 meses después del llamado a indagatoria, queda prescripta. El Código también marca que la prescripción se interrumpe si el acusado comete un nuevo delito. A Rousseau se le abrieron, luego de lo de los quinchos, tres causas más: batalla del playón (6/5/07), enfrentamiento en la avenida Lugones (13/8/07) y asociación ilícita (9/9/07). En la primera está procesado por lesiones graves; en la segunda, requerido a juicio por daños y resistencia; y en la tercera, sólo imputado. Pero al no tener sentencia, el juez y la Cámara consideraron que no hay delito y por eso no interrumpieron la prescripción. ¿Qué pasa con los quinchos si Adrián mañana es encontrado culpable por lo del playón, por caso? Nada, ya fue sobreseído y nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito. Lo mismo se aplicaría para los Schlenker.

El fallo, que se ajusta a derecho, nada dice de las maniobras dilatorias de las defensas y de cómo una causa con procesamientos firmes desde el 21/12/07, haya estado un año y medio parada con chicanas hasta que se cumpliera el plazo de prescripción. Por entonces, el juez de la misma era Luis Rodríguez. Si fue un descuido o una simple cadena de casualidades, ya no importa a esta altura. Lo único que queda es que un caso emblemático y con innumerables pruebas, termina sin culpables. Como para que la lucha contra la violencia sea considerada, una vez más, una tarea inútil.

Fuente: Olé



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